Devocionales Escritos - Parecerse a Jesús

Parecerse a Jesús
Mi hijo Uziel cumplirá seis años el próximo mes de Junio y es a través de él que Dios me ha dado muchas lecciones. Los últimos días he notado en él una insistencia en parecerse en todo a mi. Puedo notar como trata de imitarme en todo, hasta en lo que parece risible y digo esto porque yo fui toda la vida delgado y últimamente los años y la vida de casado me ha conducido a aumentar muchas libras a tal punto que mi abdomen ya no es el mismo y comienza a formarse una especie de púlpito móvil, en pocas palabras: se me está saliendo la panza. Y aunque cuando escribo esto me da risa, es la verdad, ya ni el gimnasio me ha hecho efecto, pero bien, lo que quiero comentar es que he sorprendido a mi hijo(Que también es delgado) tratando de sacar su pancita y decirme: “Mira papá, me parezco a vos”.
Obviamente en eso si no se parece, pero quizá en algún momento llegará a parecerse, pero puedo notar en él muchas cosas mías. Físicamente nos parecemos, de hecho él se parece mucho a mi cuando yo era de su edad, pero noto en él que quiere parecerse a mi en todo no solo físicamente, también lo hace en cuanto a los gustos, lo que a mi me gusta a él le gusta, noto que me imita en ciertas reacciones, en mi forma de ser, noto que repite lo que ha escuchado de mi, noto su insistencia en ser como yo y la verdad no lo veo mal porque me siento satisfecho que en ningún momento le he dado un mal ejemplo, pero estos días al notar su insistencia en parecerse a mi, Dios me ha llevado recurrentemente a reflexionar sobre si yo estoy haciendo lo mismo con Él, es decir: ¿Estaré yo tratando insistentemente de parecerme a Jesús?
Danny Berrios entona una alabanza de una padre que dice: “Señor, yo quiero ser como tú, porque él(su hijo) quiere ser como yo”. Entonces es allí cuando noto la insistencia de mi pequeño Uziel en parecerse a mi en donde me confronto y me pregunto con toda sinceridad si estoy haciendo algo por parecerme a Jesús.
La mayoría de nosotros queremos imitar a hombres o mujeres que admiramos, pero pocos anhelamos tratar de parecernos cada día a Jesús.
Parecerse a Jesús es negarnos a nosotros mismos, es ser humildes, es ser mansos, no estar siempre a la defensiva, sino ver desde el punto de vista de Dios cada caso y tomar de esa manera las decisiones que consideramos que Jesús tomaría.
Jesús nos dijo: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” Mateo 11:29 (Reina-Valera 1960).
¿Queremos parecernos a Jesús?, entonces dejemos de pelear por cosas vanas, dejemos de criticar al pecador y en su lugar busquémoslos para restaurarlos, ayudemos al necesitado y no solo al que queremos, amemos a nuestros enemigos y no solo a nuestros amigos, comportémonos rectamente en todo lugar y no solo donde creemos que lo debemos hacer, oremos siempre, busquemos a Dios, hagamos su voluntad y no la nuestra y entonces comenzaremos a parecernos a Jesús.
Nos llamamos cristianos y lo hacemos porque nuestro objetivo es imitar a Jesús, pero ¿Realmente será nuestro objetivo diario parecernos a Jesús?
Hoy yo quiero comenzar a parecer más a Jesús, quiero dejar de tener otros objetivos vanos para comenzar a hacer lo que desde un principio tenia que haber hecho: Parecerme a Jesús.
Y un día cuando nos parezcamos a Jesús vamos a poder decir con toda autoridad y convicción cómo lo hizo el apóstol Pablo:
“Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.”
1 Corintios 11:1 (Reina-Valera 1960)
¡Busquemos cada día parecernos más a Jesús!
Autor: Enrique Monterroza
Escrito el 10 de Marzo de 2014
Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org
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