Dante Gebel - Corona de Espinas


La escasez no es parte de la vida cristiana; porque recibimos la maldición de la pobreza a través del sudor de la frente de Adán, pero fuimos redimidos de ella por causa de la sangre en la frente de Jesús. Dios dijo: Yo voy a bendecir el fruto de la tierra, tu vid del campo nunca será estéril y todas las naciones te dirán bienaventurado. Esto significa que cuando estás por perder la casa, cuando se te rompe el auto, cuando las deudas te agobian, Dios interviene y dice: "Cuidado diablo con tocarlo, porque él es fiel en sus ofrendas, en sus diezmos y la maldición de la pobreza ha sido revertida. ¡Te ordeno que no lo toques! ¡Te ordeno que no se rompa nada!"

Comparte en Google Plus

About Enrique Monterroza

    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores